El antiguo paradigma de la economía lineal consistente en usar y tirar ha sido substituido por el de la economía circular que se sustenta en optimizar los materiales y residuos, alargando su vida útil y minimizando el coste ambiental de los procesos.

Dentro de esta economía circular nace el ecodiseño, productos sostenibles que incorporan criterios medioambientales en todas sus fases: diseño, desarrollo, transporte y reciclaje.

Las materias primas y los recursos naturales no son infinitos y por ello es necesario que modifiquemos nuestra manera de producir y lo hagamos de manera que nos permita ser eficientes y a la vez más respetuosos con el medio ambiente.

La sociedad de consumo en la que vivimos ha hecho que el uso de recursos naturales se haya disparado. Según un informe de Greenpeace, estamos utilizando un 50% más de recursos naturales que hace 30 años.

Esta situación ha obligado a la Organización de Naciones Unidas a exigir un nuevo modelo productivo más respetuoso con el medio ambiente y que a su vez permita optimizar los recursos y la energía, desarrollando infraestructuras sostenibles, mejorando el acceso a servicios básicos y generando empleos de calidad.

Las pautas más destacables para la introducción del ecodiseño en la producción textil son las siguientes:

  • Selección de materias primas: es importante utilizar materiales que permitan reducir el impacto ambiental y a la vez se recomienda el uso de materiales provenientes de fuentes renovables y biodegradables.
  • Optimizar los procesos de producción: impulsar la transición de sistemas de producción contaminantes a sistemas de producción más sostenibles para maximizar la eficiencia energética, reducir las fases de producción, tratamientos de superficie y la producción de residuos.
  • Replanteamiento de diseño:  el objetivo es conseguir elaborar prendas multifuncionales.
  • Diseños que faciliten el posterior desmontaje y reciclaje de las prendas.
  • Patrón de corte sin residuos: intentar adaptar los patrones para que la utilización del tejido útil sea del 100%.
  • Diseños de alta durabilidad:  para minimizar el impacto medio ambiental es importante desarrollar diseños que puedan prolongar la vida útil de la prenda lo máximo posible.

Más allá del punto de vista del comprador sobre la fibra seleccionada, hay que tener en cuenta la sostenibilidad futura de esta. Es conveniente poner en tela de juicio las elecciones tradicionales de las telas. El papel del comprador es buscar nuevas posibilidades de tejidos que no dañen el medio ambiente. Si se seleccionan telas que requieren grandes cantidades de agua, tierra y energía para ser producidas tendrá un efecto negativo.

No sólo escogiendo una tela de fibra reciclada u orgánica, también usando nuevas innovaciones tecnológicas que hagan reducir el impacto de la huella de carbono y creando una economía circular, haremos la industria de la moda más sostenible. La manera de trabajar y organizar puede repercutir también. Reciclar, reutilizar, reducir son las claves.

FIBRAS SOSTENIBLES

ALGODÓN ORGÁNICO

Fibra de algodón que se ha cultivado sin pesticidas ni fertilizantes, y recolectada a mano, lo cual ayuda a conservar la biodiversidad y los ciclos biológicos. Los procesos para generar el algodón ecológico tienen un mínimo impacto en el medio ambiente.  La rotación de la tierra permite conservar los nutrientes y así crecen los brotes más fuertes.

A diferencia de las técnicas tradicionales, el algodón orgánico no requiere aplicar toxinas perjudiciales para la salud y el medio ambiente

El algodón orgánico es más suave e hipoalergénico, dando confort a tus prendas.

ECOVERO™

Se trata del nuevo estándar en viscosa ecológica. Las fibras LENZING™ ECOVERO™, se obtienen de fuentes renovables de madera mediante una producción responsable, cumpliendo con los estándares medioambientales. ECOVERO logo

TENCEL ® (Lyocell)

Es un material natural fabricado a partir de la celulosa o pulpa de madera mediante un proceso de hilado con disolvente. El Lyocell es un producto naturalmente biodegradable, no produce subproductos nocivos.
Los tejidos de TENCEL® son más absorbentes que el algodón, más suaves que la seda y más frescos que el lino.

SEAQUAL™

SEAQUAL™ es un tipo diferente de filamento que se fabrica reciclando el plástico recolectado en el fondo del mar. Después de muchos meses de inversión en I + D, se ha podido desarrollar un filamento de poliéster 100% reciclado para obtener tejidos sostenibles de la más alta calidad.Sequal logo

BAMBÚ

La fibra del bambú es reciclable. Se usa cien por cien las materias primas del bambú, a través de métodos físicos, se destila y se hierve. La fibra del bambú conserva sus sustancias antibióticas y anti-rayo ultravioleta por medio de un procedimiento tecnológico, así que la fibra del bambú obtiene la función de proteger la salud siendo una fibra verde totalmente.

ALGODÓN RECICLADO

El algodón reciclado, también conocido como algodón recuperado o regenerado, el algodón reciclado se genera mediante la conversión del tejido del algodón en fibras de algodón reutilizables en nuevos productos textiles.

POLIÉSTER RECICLADO

El poliéster reciclado, tiene el mismo rendimiento, durabilidad y beneficios que el poliéster tradicional, pero con un impacto ambiental inferior. Reduce la demanda de extracción de petróleo y crea un 75% menos de emisiones de CO que el poliéster tradicional.

CUPRO

El Cupro es una fibra suave con un tacto similar al de la seda, de composición casi orgánica y de gran durabilidad. Las prendas confeccionadas con este material se caracterizan por una gran caída y un movimiento perfecto. Además, se adapta al cuerpo con gran facilidad, haciendo que sea un tejido muy cómodo y fácil de llevar.

LANA RECICLADA

Recuperada de restos y recortes sobrantes de procesar lana virgen. Se tritura y se procesa de nuevo en fibras. Para algunos tejidos, se utilizan estas fibras de lana reciclada combinadas con otras fibras como algodón o lana virgen.

REFIBRA™

Fabricada a partir de tejidos de algodón de prendas confeccionadas y de pulpa de madera. Se trata de uno de los tejidos más ecológicos del planeta. Consiste en reducir, reutilizar y reciclar. Debido al uso de materiales reciclados, reduce la dependencia de las materias primas naturales. El proceso de producción de bucle cerrado es responsable con el medio ambiente contribuyendo a la economía circular.